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Las armas de la luz. La armadura de la justicia.

20/01/2025

Tras ser aplazada la convocatoria, este domingo 19 de enero continuaron las sesiones dedicadas a conocer las armas de la luz en el matrimonio, impartidas por el padre Vicente Carrascosa cada mes.

La sesión anterior abordó la expresión de san Pablo en la Carta a los Efesios ceñidos con la verdad y, a modo de introducción, se recordó que esta arma consistía en estar dispuesto a que las cosas cambien en la conyugalidad al hilo de darse cuenta de que nuestra percepción limita el acercamiento a la realidad. Por tanto, es imprescindible “tener la certeza interior de que ya está bien de intentar resolver batallas estériles porque la verdadera batalla siempre es en el interior del hombre”.

Entrando ya en materia, el ponente explicó que la armadura, entendida como coraza, cubre las partes vitales de la persona, lo más vulnerable que tiene. Esto mismo sucede en el matrimonio, que hay temas o experiencias vividas que si se tocan pueden herir gravemente a la persona o la relación. Ante ello tantas veces “nos ponemos corazas para cerrarnos y el otro se convierte en amenaza”. Hay que darse cuenta de que “este tipo de armadura no es cristiana, pues nos separa del otro, imposibilita el amor”.

La armadura necesaria es la de la justicia, que más allá de dar a cada uno lo suyo, si sigue la Escritura, indica vivir como lo que uno es, ser auténtico. Junto con ello, vivir en la justicia también se entiende en el libro del Génesis como vivir en relación con Dios adecuadamente. Esto es llevar la coraza de la justicia: ser uno mismo viviendo en una relación de intimidad y confianza con Dios. “La auténtica justicia es creer en el poder de Dios con el hombre, tener a otro que te defiende”, igual que hizo David al rechazar las armas de Saúl para enfrentarse a Goliat.

Con todo esto como telón de fondo, el padre Carrascosa puso al matrimonio cristiano en esta situación cuando se da el combate de la apertura a la vida, de la educación de los hijos educación, de las crisis matrimonio, de las dificultades económicas… Ante ello, lo propio es afirmar “Nuestra vida en tus manos. Tú lo empezaste, llévala a término. ¿Señor, qué quieres de nosotros?” En la conclusión el párroco animó a los presentes a meter la vida en Cristo de modo que ahí, con la armadura de la justicia, “empiezas a ser tú mismo y  a saber amar, que es como Dios te dice.”

Todos quedamos emplazados para la próxima sesión del 16 de febrero que entrará de lleno en el escudo de la fe. Igualmente se creó un grupo de Whatsapp para dar avisos al que cualquiera puede apuntarse escribiendo al número de la parroquia (660278320).

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