El regreso de nuestra Madre
Después de un año de ausencia, nuestra querida Virgen de los Desamparados ha regresado a su hogar tras un delicado proceso de restauración.
Su llegada ha sido un momento profundamente emotivo para toda la comunidad, que ha vuelto a encontrarse con la imagen que durante generaciones ha acompañado nuestras oraciones, nuestras alegrías y nuestras dificultades. La restauración no solo ha permitido conservar su belleza artística, sino también preservar un valioso legado de fe y devoción para las generaciones futuras.
Estas fotografías recogen la emoción, el recogimiento y la alegría vividos en este esperado reencuentro. Damos gracias a todas las personas que han hecho posible este trabajo de conservación y a cuantos han esperado con ilusión el regreso de nuestra Madre.
Que la Virgen de los Desamparados continúe amparando a nuestra comunidad y nos guíe siempre hacia su Hijo con su ternura y protección.
¡Bienvenida a casa, Madre!

